El crujido agudo de la superficie transparente llenó todo el espacio mientras la fisura en forma de red atravesó la placa central de la puerta. Sia retrocedió hasta pegar la espalda contra la losa de la pared trasera, respirando con dificultad. Un dolor lacerante y repentino le atravesó el vientre, obligándola a doblarse en dos mientras sus manos se clavaban en la tela sucia de su pantalón. El embarazo acelerado comenzó a transformar su cuerpo a una velocidad espantosa. Sintió un tirón amargo e