84. Nerviosismo
Zoe se quedó frente a la puerta del pasillo durante varios minutos antes de reunir el valor.
Sus manos temblaban por la mezcla insoportable de preocupación, adrenalina y algo más oscuro que no sabía nombrar. Lana estaba empeorando, su palidez ya no era normal.
Su respiración tampoco.
Y ese aroma dulce, tenía que hacerle saber a su amiga si sus pensamientos eran correctos, sin embargo, para confirmarlo o descartarlo necesitaba una distracción para los guardias y sabía que el Beta era el único en