El aire sobre la plataforma de obsidiana se había vuelto un caldo hirviente de Autoridad Ancestral (Maestro) y Caos Beta (Lía) El Nivel Ocho de Agonía se había estancado, pero la Niebla de Transferencia vibraba, luchando por ascender y consumir el alma de Aiden, Lía, usando su trauma como combustible, era la antena de disrupción, anclando al Maestro en un duelo de inestabilidad que lo obligaba a dividir su conciencia.
La voz de Lía, aunque al borde del colapso, cortó la resonancia psíquica: "¡A