El rugido del desplazamiento de la piedra se extinguió, dejando un vacío total en el lugar donde segundos antes había habido una pared sólida, la abertura no conducía a un pasillo, sino a una negrura abisal que parecía absorber la luz y el sonido.
“¡Alto!” ordenó Lía, levantando una mano, el plan de Navegación, recién validado por el fracaso del ataque psíquico a Ethan, pasaba ahora a su fase más crítica, el Laberinto había cambiado la táctica: de la duda mental a la prueba de fe.
Seth se detuv