La oscuridad del túnel dimensional no era absoluta, sino una penumbra densa que distorsionaba las formas y el sentido de la orientación, el aire era pesado, cargado con el olor metálico del cuarzo psíquico que componía las paredes, Lía se había adentrado de último, sintiendo el vacío cerrarse tras ella con un estruendo sordo, y ahora marchaba a la cabeza de la fila.
La formación de cuña se había reestablecido automáticamente, tal como lo había planeado, pero la marcha era tensa, Aiden estaba un