Bastián.-
Me froto el rostro un poco por el cansancio, ha oscurecido bastante. Me quito el parche y siento la marca en mi piel, observo la hora en mi reloj, pasan de las nueve y media y nada que Elizabeth aparece. Ya me tiene preocupado; envió un mensaje para que el chofer se lleve a Mila porque mi esposa tenía algo importante que conversar conmigo.
Me pongo de pie estirando un poco mis piernas. Voy junto a mi licorera y me sirvo un trago, comienzo a ponerme ansioso, aunque A.J. esté detenido n