Bastián. -
— ¿Bastián podemos hablar? – Joel entra a mi oficina con un gesto serio, algo muy raro en él ya que siempre carga una sonrisa siempre en el rostro.
— ¡Tío Joel! – Mila salta corriendo hacia él, Joel la recibe con los brazos abiertos con una gran sonrisa, pero la misma no llega a sus ojos.
— Hola pequeña. Oye le pedí al asistente de tu padre que fuera por unos helados ¿Por qué no vas y lo alcanzas y pides el más grande, mientras converso con tu papá? Yo invito esta vez.
— De acuer