Bastián. -
Flashback. -
— ¡Bastián no puedes dejarme, te amo! –ruedo mis ojos con frustración, al ver a la mujer arrodillada sosteniendo mis piernas.
— ¡Suéltame, Sam! ¡QUÉ ME SUELTES! –la tomo por los brazos tirándola en la cama de la habitación del hotel –. Fui muy claro contigo cuando nos conocimos, a mí lo único que me interesa es el sexo, no voy a negarlo has sido unas de las mejores que me he cogido, pero no va a pasar más entre nosotros, regresaré a Chicago y espero por tu bien que no