Cap. 214: Un amor inesperado.
CAP. 31
—Nada es gratis en la vida, yo lo sé —replicó Vera, cruzándose de brazos como si levantara un muro—. Siempre hay una factura al final, una letra pequeña que te destruye.
—¿Por qué te castigas así? —insistió Teo, dando un paso hacia ella.
—Yo no me castigo, la vida lo ha hecho conmigo sin que lo mereciera —le espetó ella, y por primera vez, la armadura de la guardaespaldas profesional se agrietó—. Solo era una niña cuando la vida me quitó a mi madre. Mi padre se perdió en vicios después