Cap. 211: Un amor inesperado.
CAP. 28
Vera respiró hondo, tratando de que el aire no se le quedara atascado en los pulmones. Miró a Teo a los ojos, sosteniéndole la mirada con una dureza que ocultaba el abismo que sentía por dentro.
—Tú no sabes cómo se maneja esa gente, Teo. Yo sí —soltó ella, con voz firme—. Ellos averiguan todo, buscan grietas en las vidas de cualquiera que se les cruce. Si les disparé, van a desquitarse. Mi familia es mi única debilidad y ellos la van a encontrar. Corren peligro por mi culpa, eso es tod