Cap. 188: Un amor inesperado.
Cap. 5
La mansión de Iker y Amelia conservaba ese aire de elegancia imperturbable, pero esa noche el ambiente estaba tenso. Teo entró en el salón y, de inmediato, sus sensores internos detectaron la anomalía: no era una cena familiar de rutina. Sus padres estaban allí, pero también Luis y Dafne. Los cuatro adultos permanecían de pie cerca de la chimenea, con expresiones que Teo no lograba procesar bajo ninguna lógica de celebración.
Iker Balmaceda, con el rostro más serio de lo que Teo recorda