Cap. 173: El último recuerdo.
CAP. 51
Blair permanecía de brazos cruzados, observando a través del cristal unidireccional las dos salas de interrogatorio. En la Sala A, el sujeto que había seguido a Amelia guardaba un silencio arrogante; en la Sala B, el hombre que había merodeado la clínica —un tal Sánchez, con un historial de robos menores y una evidente falta de temple— no dejaba de mover la pierna con un nerviosismo rítmico.
Blair se ajustó la chaqueta y entró en la Sala B. No llevaba papeles, solo una carpeta delgada y