Cap. 174: El último recuerdo.
Cap. 52
En la casa de seguridad, el aire había dejado de ser eléctrico para volverse casi doméstico, aunque la vigilancia seguía intacta. En la cocina, Amelia intentaba mantener la mente ocupada entre sartenes y vegetales, mientras Teo, con una seriedad cómica, le pasaba los ingredientes. A su lado, el robot Mateo no dejaba de emitir datos técnicos.
—Esa zanahoria tiene un exceso de fibra para tu sistema digestivo, Teo —comentó el robot con su voz metálica—. Sin embargo, el betacaroteno optimiz