Cap. 159: El último recuerdo.
CAP. 37
Iker alzó las manos, sentía el corazón acelerado. Miraba esperando que la policía interviniera.
—Tranquilo —expresó con voz temblorosa—. Toma el maletín.
—Dame el maletín o te vuelo la cabeza —gruñó Rafael a Iker, el cañón a centímetros de su pecho.
El cómplice, con su propia arma desenfundada, apuntaba a Iker desde el flanco, con el dedo en el gatillo listo para disparar.
—Muévete y te mato —amenazó el cómplice.
De pronto, un estruendo retumbó: Lisandro, saliendo de los arbustos como