Cap. 158: El último recuerdo.
Cap. 36
Iker se paseaba por su oficina, con el teléfono en la mano. Respiró hondo, marcó el número de Rafael y esperó el tono. Al fin, la voz fría y calculadora respondió.
— ¿Qué desea señor Balmaceda? —preguntó Rafael, sin saludos, con un tono que rezumaba desconfianza.
—Reunámonos en la empresa para hablar esto —propuso Iker, intentando sonar conciliador—. Es mejor resolverlo aquí, en terreno neutral. Yo nunca he confiado en Lisandro —mintió—, y si tienes información importante puedo pagarte