Cap. 149: El último recuerdo.
Cap. 27
Lisandro se apresuró a responder, manteniendo un tono casual para no delatarse, aunque sus ojos lo traicionaba.
—Como roomies, eso está de moda.
Ella se acomodó en el asiento del pasajero, pensativa, mientras él arrancaba el motor.
—Bueno, tendríamos que sacar las cosas que tengo embodegadas en el cuarto de huéspedes. No sé, tengo que pensarlo. Ahora vamos por la comida.
Llegaron al departamento con las bolsas rebosantes de todo lo que se le había antojado a Valentina: pepinillos, hela