Cap. 134: El último recuerdo.
Cap. 12: A punto de saber la verdad.
El guardia miró hacia la puerta.
—Jefa… ¿cómo supieron?
—¡Cállate y mueve el maldito cuerpo! —gruñó ella.
Corrió hacia una de las mochilas donde guardaba documentación falsificada, dinero y el arma que mantenía lejos de Lisandro. La tomó sin pensarlo. Cargó la pistola. El clic metálico fue un latigazo seco dentro de la casa.
—Por la entrada no —dijo—. Nos atrapan antes de llegar al porche.
El guardia asintió, tragando saliva.
Natalia se acercó a la ventana