Capítulo 20/ Tu recuerdo.
Con el corazón encogido, Cataleya besó la punta de los dedos y los posó con delicadeza sobre la cabecita de su niño, que descansaba en un sueño profundo.
Gracias a Carmenza, Ray no llegó a enterarse de lo que había sucedido con su madre y el director de su nuevo colegio, pero eso no impedía a Cataleya de sentirse ansiosa, preocupada y de cierta forma asustada.
Cataleya recogió su cabello mojado después de una larga ducha para quitarse de encima el olor de la comisaría, y caminó hasta la venta