Despierto jadeando, incorporándome con rapidez en la cama, con sudor frío corriendo por mi frente y las mejillas mojadas por las lágrimas.
—Fue solo sueño —musito para mí misma.
—¿Estás bien? —pregunta Alex a mi lado.
—Sí —Me aferro a él, respirando profundo para robar su aroma y perderme en su perfume.
— ¿Qué está mal? —se interesa, besando mi cabeza.
—Soñé... Soñé con el día que conocimos a Lucas y Gaby — Empiezo a llorar, sin poder aguantar la angustia de los recuerdos que me trajo ese sueño