ARIA HATZIS
Había pasado toda la mañana dándome vueltas en la cama, después de que Nikolai se fuera. Sus palabras seguían resonando en mi cabeza y el calor de sus labios todavía lo siento.
Suspiro pesado con el rayo de luz pegando en mi cara. ¿Qué pasó anoche? Es lo que me preguntó sin poder creer todavía que nikolai haya entrado a mi habitación por el balcón.
Me levanté de la cama y me miré al espejo, mi rostro estaba cansado, mis ojos ligeramente rojos por la falta de sueño. Voy al baño, me l