Mundo ficciónIniciar sesiónMakir estaba en su tienda y le dijo a Bullá.
—Muéstrame la mercancía.
—Vale oro, sin duda.
—Eso lo juzgo yo.
Tomaron a las tres mujeres y a empujones las llevaron frente a él. Makir las analizó.
—Sin duda es un buen botín—miró a la niña—¿y esta pequeña?
Malak les dijo.
—No se metan con la pequeña.
—¿Eres su madre acaso?
—No…
—¿Quién eres ojos dorados?
Malak le dijo al sujeto.
—Soy Malak Bandrés.
Comienzan los problemas para Malak, linda boda la que tuvo.







