Ese día Magnus no descansó, aunque había dicho a Sara que pronto la alcanzaría en la cama, no llegó.
Empezó a fijar estrategias, sabía que él era carne para ser devorado por tiburones, llamó a su asistente y empezaron a trazar medidas extremas.
Se dió a conocer en forma anónima su ubicación, claro sin especificar su verdadera y exacta ubicación, los almirantes mafiosos empezaron a llegar a la ciudad de Sao Paulo sin saber que este tan solo era un anzuelo para atraparlos.
El primero que llegara