Nunca se puede dar por hecho algo que todavía no ocurre, pero mientras Sara disfrutaba su amor junto a su esposo Magnus, el hermano perdido en el mismo mundo que él, se estaba decidiendo quedarse con lo que él tenía.
Marcus buscaba la forma de quedarse con la mujer que estaba al lado de Magnus, la quería para sí, pero esto fue muy aparte de sus deseos de arruinarlo, de verdad Sara le atraía.
Para eso, Marcus empezó a vigilar a la pareja, buscaba la forma de quedarse a solas con Sara.
Aunque lo