Mundo ficciónIniciar sesiónLa lluvia no había cesado. Golpeaba con insistencia los ventanales de la gran residencia, dibujando hilos de agua que se deslizaban como lágrimas silenciosas sobre el cristal. Afuera, la ciudad parecía disolverse en sombras, pero dentro de esas paredes, el mundo era otro: un universo reducido a dos almas que compartían la misma herida, la misma guerra, y un deseo que los desbordaba.
Blair despertó antes del amanecer. La habitación estaba en penumbra, apenas iluminada por los últimos






