Mundo ficciónIniciar sesiónLa habitación todavía parecía impregnada de la voz de Balmaseda, como si sus palabras hubieran quedado flotando en el aire, contaminando cada rincón. Blair, envuelta en la sábana, no podía apartar la mirada de Cyrus, que permanecía de pie junto a la ventana, con los puños cerrados y la mirada clavada en el horizonte nocturno.
—No puedes pretender que finja que no escuché lo que dijo —rompió ella el silencio, con un temblor en la voz que era mezcla de miedo y furia—. Esos incen






