Capítulo 22.- La venganza del magnate.
Cyrus había aprendido a contener el miedo desde niño. Pero esa noche, encerrado en su despacho con la ciudad extendida bajo sus pies como un tablero de luces, sintió el terror devorarlo desde dentro. Blair estaba en manos de Balmaseda.
Ese maldito viejo se la había llevado y él no pudo hacer nada por ir detrás de ella para salvarla. Cuando hizo el intento de impedirlo, alguien lo golpeó fuerte en la cabeza y perdió el conocimiento.
Cuando pudo abrir los ojos se encontraba tirado en un mugrien