Capítulo 10.- Entre heridas y susurros.
El zumbido de la ambulancia todavía resonaba en los oídos de Blair cuando abrió los ojos. La luz blanca del hospital la cegó unos segundos, y un dolor punzante en el brazo le recordó lo que había pasado. Intentó incorporarse, pero una voz firme, grave, la detuvo.
—No te muevas.
Giró la cabeza y lo vio. Cyrus estaba sentado a su lado, el traje manchado de polvo y sangre seca, la corbata fuera de lugar. Nunca lo había visto tan desordenado. Y nunca, tampoco, tan humano. Eso le asustaba porque e