Leone encontró a Vincent esa tarde.
No fue un encuentro casual ni una citación formal. Fue Leone llegando al edificio de Highland con la puntualidad que lo caracterizaba, subiendo al piso catorce sin anunciar su llegada, y tocando la puerta con esa clase de paciencia que tiene quien sabe que le van a abrir porque no hay manera de que no lo hagan.
Vincent abrió. Vio a Leone. No dijo nada, pero se apartó para dejarlo pasar, que era su forma de decir que sabía exactamente por qué estaba ahí.
El ap