꧁ ANTOINE꧂
Arremetida tras arremetida. Embisto sin clemencia una y otra vez, mientras en mi mente no dejo de reproducir el recuerdo de lo que sucedió una hora antes. Pensar en la suavidad, la calidez, la humedad, y los gemidos de esa mujer, hace posible que prescinda de la ayuda de Clementine. Imaginar que es Emily a quien follo con vehemencia, me pone a mil. Leah gime y se retuerce de placer debajo de mí, mientras la penetro por detrás.
—Sí, así. Me encanta sentir tu polla bien profunda —jadea