Apenas puso un pie en la calle, se encontró rodeada por una multitud de paparazis y reporteros, todos hambrientos por conseguir la primicia del día. Los flashes estallaron a su alrededor como fuegos artificiales, cegándola por un instante, mientras un aluvión de preguntas incisivas y comentarios invasivos la asaltaba.
—¡Jasiri! ¿Lo tuyo con Michael va en serio? —gritó un reportero con voz cortante y burlona.
—¿Es cierto que tu representante se fue del país porque empezaste a salir con Michael?