꧁ ALEJANDRO꧂
Valentina abrió los ojos con una lentitud que daba miedo, como si su mirada se desprendiera de otra época. No fue un parpadeo rápido: fue un volver, un regreso que dolía. Lo primero que hizo, con la torpeza de quien busca una costumbre que ya no existe, fue posar la mano en el vientre. Sus dedos buscaron la curvatura que hasta hacía apenas horas había contenido otra vida. No la sintieron. La piel estaba lisa, fría, ajena. Sus manos temblaron, y la mujer altiva y desafiante que tant