꧁ ISABEL ꧂
Me recosté en el sofá, con la taza de chocolate aún tibia entre mis manos, y dejé que mis ojos se perdieran en el paisaje que se desplegaba frente a la ventana panorámica. El cielo estaba teñido de azul profundo, con destellos anaranjados y rosados que reflejaban la última luz del día sobre el océano. Cada ola que se movía allá abajo parecía marcar un compás de calma que se filtraba hasta mi pecho. Luna dormía tranquilamente en el cuarto, y saber que estaba segura me hizo sentir un a