꧁ ISABEL ꧂
Terminé de almorzar casi sin darme cuenta de lo que había comido. Sharon estaba frente a mí, hablándome, intentando mantener la conversación ligera. Luna acababa de dormirse hacía unos minutos y la casa estaba en ese silencio tibio que solo existe cuando un bebé descansa.
Por primera vez en días, mi mente no estaba en guerra.
Estaba cansada, sí. Pero tranquila.
—Deberías salir un poco mañana —me dijo Sharon—. Aunque sea a caminar cerca. Te vendría bien despejarte.
Asentí sin demasiad