NARRADOR
Mientras Salvatore se esforzaba en proteger lo que más amaba, una traición siniestra se tejía a sus espaldas. Sus dos enemigos más despiadados se unían en su contra: Renato, su primo, consumido por una envidia ardiente hacia el poder de Salvatore, y Antonella, su exmujer, la mafiosa más cruel y sanguinaria.
—Al final, ese idiota va a terminar cediendo —dijo Antonella, alzando su copa. Renato brindó con ella, sonriendo malicioso.
—Deberá hacerlo. Además, no pienso descansar hasta traer