Una bofetada sin manos.
Con las manos temblorosas, Damián giró su teléfono hacia Aylin, sintiendo un nudo en el estómago.
Las fotos aparecieron en la pantalla, y Aylin abrió los ojos, sorprendida al ver varias imágenes de sí misma prácticamente desnuda, sonriendo y posando de una manera íntima, y provocativa, con un mensaje escrito sobre ellas.
"¿Cuánto me va a quitar tu abogado por tener estas imágenes? No olvides que Aylin fue mi mujer, que fui su primer hombre y eso no se olvida por más que quieras. Nosotros tene