Emoción momentánea.
—Sí, señor Zadoglu —respondió Enrique, mirándolos a través del espejo retrovisor. Extendió su mano y le entregó una caja de terciopelo rosa.
Damián la abrió y sacó una rosa dorada de ella.
—Una flor para otra flor —extendió la rosa hacia Aylin, quien se rió a pesar de las lágrimas que aún humedecían sus mejillas.
—Eso suena cliché —le dijo entre risas, aceptando la rosa.
Mientras la inspeccionaba, mordió el tallo y se quedó boquiabierta.
—Espera, ¿es de oro? —exclamó, mirando a Damián con sorpr