22| El mensaje en la ventana.
Clarissa había comido tanta pizza que estaba a punto de reventar, el último trozo de su rebanada se la había comido Emanuel que parecía que nunca hubiera comido una pizza en su vida, incluso Johan había comido dos rebanadas y Max tenía la barriga tan llena que estaba mareado del sueño.
— No sé si esto funcione — comentó Clarissa después de un rato de charla. Emanuel asintió con la cabeza.
— La última vez que vigilaste al hombre de la ventana estabas sola, tal vez te dormiste — le dijo el hombre