El abogado era un hombre bajito y muy gordito, pero según lo que Johan le había contado su primo era un buen abogado. Tenía el cabello rubio como el menor y las mejillas muy rojas de tanto limpiarse con un pañuelo el sudor de la piel.
— Un juez siempre se inclinará más hacia el lado de la madre — les dijo a Emanuel y a ella esa mañana del sábado — sabemos que el señor Xavier económicamente está muy bien, así que tenemos que demostrar qué no lo hace apto para quedarse con el niño y contestar los