NARRA BERENICE
Iba a besarme y yo quería que lo hiciera.
La cercanía de su cuerpo no me dejaba pensar claramente. ¿Cómo habíamos terminado así?
Sus labios rosaron los míos y todo mi cuerpo sufrió miles de descargas eléctricas cuerpo. Mis manos jugaban con el cabello de su nuca, una de las suyas estaba en mi cintura y la otra acariciando delicadamente mi mejilla. Cuando abrí los ojos y lo miré a los suyos, la imagen de Benjamín se vino a mi cabeza e hizo que ponga los pies sobre la tierra.
¿Qué