NARRA EMERSON
Sentía la necesidad de protegerla a cada minuto, sinceramente no sabía que me pasaba pero eso era lo que sentía. Cuando la vi llorar sentí un nudo en mi estómago por no poder hacer nada, por no poder abrazarla y consolarla como quería.
No sabía que le sucedía y eso me carcomía por dentro, a quien sea que le hacía daño tendría que vérsela conmigo, ni a Berenice ni Dante iba a dejar que hicieran sufrir.
Jamás me había pasado algo igual con alguna mujer, aunque claro… jamás vi a las