|Capítulo: Conociendo a mi hijo|
TREVOR
Tuve que entrar a la casa, porque una mujer no dejaba de gritar, llamando a Camila. No me vi en la necesidad de romper la puerta, pues no tenía puesto el seguro, llegar a su habitación fue tan sencillo como seguir sus gritos.
—¡Camila! ¡Camila! —gritaba la mujer, mi hijo lloraba y Camila yacía en la cama.
—Lo siento, tuve que entrar —le dije, para que no me vea como un tipo extraño que irrumpía en su casa. Pero era justo así como me veía, me daba cuenta p