|Capítulo: Noche de dudas|
La cena había sido sencilla y muy agradable: arroz con pollo que Rosaura preparó mientras yo jugaba con Izan en el suelo del salón.
Ahora la casa olía muy agradable, pero se hacía tarde e iba siendo hora de que Izan se durmiera.
Yo estaba en la habitación, sentado en el borde de la cama con Izan sobre la toalla de cambio. Le quité el pañal sucio con cuidado, limpiándolo con toallitas tibias mientras él pataleaba contento de estar limpio y fresquito.
—Mira qué guapo es