|Capítulo: Ya terminamos|Como siempre, llovía. Era el funeral de mi padre, y llovía. Aún no veía a mi hermano, mi tío decía que necesitaría tiempo para asimilar las cosas, por el momento solo se dejaba ver de Julieta, quien se supone que era mi prima, nuestra prima. Ella y mi hermano eran muy unidos, desde pequeños, ambos mayores que yo. Hacía tanto que no la veía, no tenía idea ni cómo estaba. Los rostros que no dejaban de mirarme también me juzgaban. Sé que aquí no era bienvenida, porque una vez que sales de este maldito pueblo es como si no pudieras regresar. Te conviertes en su enemigo.Y yo estaba de vuelta, para desgracia de muchos. Solo tenía una única cosa que mi padre me había pedido en mucho tiempo, cuando ni siquiera me pidió que no me marchara aquella tarde cuando me fui de aquí, ahora me pedía que me hiciera cargo de mi hermano, quien parecía estar atado a este lugar, tan inmenso, tan frío, pero con un pueblo tan pequeño. Las nubes eran espesas, grisáceas y… muy t
Leer más