Leonard
Me encuentro furioso, más que molesto. La actitud de Estefanía hacia mi esposa es inaceptable. Eso me pasa por haber sido, en el pasado, un estúpido hombre buscando placer en mujeres que no valían ni el aire que respiraban. Pero eso quedó atrás. Ahora tengo a Analisse. Y cada vez que la miro, sé que jamás me aburriré de ella, de su cuerpo, de su forma de amarme.
Mientras entro en la habitación, ella me espera vestida con un pijama ligero, traslúcido, que deja poco a la imaginación. No p