PVO Emilio.
Me aparté despacio antes de que alguna de las dos me escuchara, ¿que clase de hombre era? la mujer que amaba estaba detrás de esa puerta, feliz porque iba ser abuela, abrazando a la mujer que esperaba un hijo mío y por la que no sentía más que cariño.
Bajé las escaleras lentamente, la casa había recuperado el silencio, pero mi cabeza era un caos. Él ramo de rosas rojas seguía donde Matías lo había dejado, a Sam siempre le habían gustado esas flores, seguramente pensó que con ellas