PVO Samantha
El portazo todavía resonaba en toda la casa, cerré los ojos y respiré profundamente, intentando calmar el temblor de mis manos, se había ido, sin embargo, el alivio apenas duró unos segundos, una extraña sensación comenzó a recorrerme el cuerpo, era miedo.
No entendía por qué, pero era una sensación irracional, como si mi corazón recordará un peligro que mi memoria de empeñaba en ocultar, como si supiera que Matías todavía podía hacerme mucho daño de nuevo.
—¿Mami? —la voz de Jane