PVO Samantha
Me derrumbé sobre el suelo, las fotografías habían quedado esparcidas delante de mí, las recogí una por una y, en cada una de ellas, había algo que me partía el alma; la manera en que Emilio me miraba. Aquellos ojos no reflejaban deseo, sino un amor tan profundo que resultaba imposible fingir.
De pronto, unos golpes en la puerta me hicieron sobresaltarme.
—¿Mami? ¿estás bien? —escuché la voz de Jane. Él miedo atravesó todo mi cuerpo, con rapidez guardé las fotografías dentro del