Después del desayuno acompañé a Matías al hospital, mientras esperábamos, no dejaba de mover la pierna con nerviosismo.
Cuando finalmente entramos al consultorio, fue directo con el doctor.
—Doctor ¿Qué tiene que decirme? —el médico abrió una carpeta con los resultados, el silencio se hizo eterno, podía escuchar las mismas palabras de la consulta anterior me había dicho.
Hasta que levantó la vista y sonrió.
—Matías tengo una excelente noticia —los dos contuvimos la respiración —hay una altern