PVO Samantha
Por la noche no pude dormir, deambulé entre la cocina y la sala, incapaz de encontrar un poco de paz. No podía creer que hubiera sido capaz de mentirle a mi hija mirándola a los ojos, pero ya la había visto derrumbarse con descubrir que Emilio seguía amando a esa mujer, sin saber que esa mujer era yo.
¿Que pasaría el día que descubría todo la verdad? me ganaría su desprecio y tendría toda la razón.
Sus palabras seguían repitiéndose en mi cabeza.
“Nunca voy a ser la mujer que vive