PVO Samantha
Nunca imaginé que una casa pudiera sentir tan vacía por la ausencia de una persona. Emilio se había marchado dejando dolor detrás de él.
Dejé a Jane dormida en su habitación, al fin había logrado conciliar el sueño, pero en sus mejillas aún quedaba las huellas de las lágrimas, del dolor que yo misma había contribuido a provocar.
Permanecí unos minutos más velando su sueño, mientras mi cabeza repasaba una y otra vez todo lo sucedido. Quería convencerme de que era lo mejor, pero aú